Entrevista a José Ayelo y Paco Flor, directores de Villena es Música, en el décimo aniversario del VEM
¿Cómo nació la idea de crear el VEM?
Ayelo: La idea es sencilla, pero no original, porque en Francia ya celebran hace mucho la Fiesta de la Música. Partiendo de esa idea, empezamos a preguntarnos cuánta gente hay en Villena con estudios musicales que no sale a tocar a la calle, que es mucha, más allá de las formaciones que conocemos. El Conservatorio tiene 40 años y durante todo ese tiempo no ha dejado de formar a gente con conocimientos suficientes como para interpretar música. Eso nos da una idea aproximada del número de personas que en Villena tienen formación musical. Entonces nos preguntamos: ¿por qué no celebrar la fiesta de los músicos? Eso es el VEM.
Flor: Cuando empiezas a sumar te das cuenta del volumen tan enorme que tiene Villena. Es el Conservatorio, la Escuela de Música de la Sociedad Musical, la Banda, todos los grupos que han surgido, y más allá de la música académica, también hay muchísima gente autodidacta, con su guitarra, con su instrumento, con sus amigos. Empezamos hablando de 800 o 900 músicos, luego ya eran 1.000, después más de 1.100… Ha crecido de una manera vertiginosa.
¿Erais conscientes de la dimensión real de todo ese sustrato musical de Villena?
Flor: No. A mí, desde luego, me sorprendió. Fue una sorpresa ver todo lo que había, el interés que despertaba y cómo la gente que se quedaba fuera el primer año quería estar el segundo. Había gente que quería tocar tres veces –con su banda, con el ensemble, con sus amigos…– y eso organizativamente es una locura, porque coincide con unos, con otros, con distintos horarios y escenarios.
¿Cómo se coordina todo eso? ¿Qué hay detrás, organizativamente, de un evento como el VEM?
Ayelo: Es un encaje de bolillos, un puzle de 4.000 piezas. Hay que conjugar muchas cosas. No se trata solo de colocar actuaciones, porque además del músico que repite, el programa tiene que ser atractivo. Lo más fácil sería decir: una tarde todos los grupos de un mismo estilo y otra tarde los de otro. Pero no funciona así. Hay que pensar que estamos ofreciendo espectáculos. Los programas tienen que ser variados, hay que dejar descansar al público y, sobre todo, debe notarse la variedad musical de Villena: que quien viene vea que la música aquí va desde los 5 o 6 años hasta los 80 o 90. Tiene que verse que Villena es una ciudad musical.
Flor: También depende mucho de la formación. Si es infantil, si es para público adulto, si es para personas mayores… Todo eso hay que tenerlo en cuenta. No puedes programar igual una actuación para un público muy mayor que una actividad infantil. Hay horarios, espacios y públicos que deben encajar. El evento también tiene que ser atractivo para el público, no solo para los músicos.
Ayelo: Y además hay que respetar la dinámica de las formaciones grandes: el VEM no puede coincidir con San Juan, porque muchas bandas y grupos musicales estarían en Hogueras y no podrían participar. También hay que jugar con los horarios de viernes, sábado y domingo para que las formaciones puedan tener su espacio aquí y, al mismo tiempo, cumplir con actuaciones en otras poblaciones. Es un mosaico muy complejo.
Nota: Podrán leer la entrevista íntegra en el periódico VEM 2026, que se distribuirá en toda Villena la semana que viene.