Y se quedó
19 junio, 2019
Ver todo

Foto: Salvador Villa

El puente de mayo, con la celebración de Extremúsika y Viñarock, y el RivasRock que tiene lugar una semana después, suponen la apertura oficial de la temporada de festivales de verano, un fenómeno que hace tiempo desbordó lo meramente musical para convertirse en todo un acontecimiento.

No son solo la cita cultural por excelencia para los amantes de la música, probablemente motivada por la necesidad del directo por parte de los artistas ante la facilidad de conseguir música gratis en internet, sino también una gran atracción turística y los motores de un importante impacto económico para las ciudades receptoras. De ahí que muchos ayuntamientos de nuestra geografía hagan lo posible y lo imposible por contar con uno en sus calles. Villena, afortunadamente, cuenta con varios.

Si entendemos “festival” como el evento social que aglutina una gran cantidad de actuaciones musicales en un mismo momento y lugar, desde luego nuestro querido VEM, con todos los matices que quieran –gratuidad; diferentes estilos musicales; nivel de los participantes, muchos de los cuales son aún estudiantes…– cumple los requisitos, como también el III Festival Arte y Cultura del pasado 15 de junio o el I Festival de Música La Hamada, que, con un componente solidario, tendrá lugar en la Troya el 29 de junio, con la banda villenense Maniática como cabeza de cartel. Un evento que esperemos tenga continuidad, tras haber tomado, en cierto modo, el testigo de la Noche Étnica-Mestizaje, que regresa a Sax tras haberse celebrado en nuestra ciudad durante los últimos años.

No obstante, si hay algún evento que responda fielmente al concepto de festival, tanto por el nivel de los grupos participantes como por su capacidad de atracción de miles de asistentes, son sin duda los organizados por la promotora Sufriendo & Gozando: el Fck Cnsrshp, primer festival nacional del año, que se celebra a finales de enero en la plaza de toros –un lugar ideal como pocos para hacer eventos de este tipo en invierno, y que podría aprovecharse mucho más abriéndose a otro tipo de artistas y géneros–, y sobre todo los dos grandes festivales de verano, Leyendas del Rock y Rabolagartija.

Anímense a probar. A estas alturas, después de casi 8 años en Villena, poco queda por decir que no se haya dicho ya. Tal vez invitar a quienes aún no lo conozcan a disfrutar de la Jornada de Bienvenida del Leyendas, que por tan solo 10 euros nos permite asistir a hasta 7 conciertos de grupos como Medina Azahara, Obús o los Barones, además de los siempre divertidos Mojinos Escozíos, antesala de un evento que durante tres días más nos regalará la actuación (¡en Villena, quién nos lo iba a decir hace unos años!) de bandas míticas como Thin Lizzy. O tal vez animar al público más familiar, ese que tiene niños en edad escolar, a compartir un día diferente en Rabolagartija disfrutando de actuaciones como las de Rozalén, La Pegatina o Morat, artistas que a buen seguro conocen los chavales. Les aseguro que pueden asistir con total tranquilidad –cada vez lo hacen más familias– y que será una experiencia que los peques nunca olvidarán, como Villena no debe olvidar jamás lo que estos eventos han supuesto y suponen, y hacer todo cuanto esté en su mano para que todos podamos seguir disfrutándolos y rentabilizándolos durante muchos años más.

 

Carlos Prats

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.